Concierto para violin de Beethoven
Por epineda | 19-ene-2010 | Categoria: Conciertos | Sin Comentarios »Si te gusta la música clásica alegre, de gran colorido y energÃa, entonces no te puedes perder el Concierto para violÃn en re mayor Op. 61 de Beethoven.
Con poco éxito, éste concierto se estreno en Viena, el 23 de diciembre de 1806. Al parecer, Beethoven terminó el solo de violÃn tan tarde, que Clemente (el violinista), tuvo que leer a primera vista una parte de su ejecución. Para expresar su disgusto, interrumpió el concierto entre el primero y segundo movimientos, tocando una composición propia, mostrando lo que hubiera sido capaz de hacer, de haber tenido tiempo suficiente para prepararse.
Hacia el año 1844, 17 años después de la muerte de Beethoven, la obra fue revivida, cuando, bajo la dirección de Felix Mendelssohn, fue interpretada por Joseph Joachim, quien en ese entonces contaba con tan solo 12 años de edad. A partir de entonces, ésta ha sido una de las piezas más importantes en el repertorio de conciertos para violÃn.
Movimientos
La obra esta estructurada en tres movimientos: Allegro ma non troppo (re mayor), Larghetto (sol mayor) y Rondo. Allegro (re mayor).
Primer movimiento – Allegro ma non troppo en re mayor
El primer movimiento inicia con cuatro tiempos marcados por los timbales, que luego son repetidos por la orquesta de forma progresiva. El tema principal es introducido por el clarinete, después lo interpretan las cuerdas pero en tono menor, dándole a la melodÃa un acento dramático de gran belleza. Todo esto crea un efecto crescendo que, a manera de prólogo, dará paso al solo del violÃn. Este interpreta variaciones y extensiones del tema principal, que alterna con pompa y gracia con la orquesta. El movimiento entero posee un carácter de gran dignidad.
Segunda parte
Tercera parte
Segundo movimiento – Larghetto en sol mayor
Algo que, en lo personal, admiro en la música de Beethoven, son los contrastes entre sus movimientos rápidos y lentos. Los unos intensos, enérgicos, intempestivos, llenos de poder; los otros dulces, delicados, apasionados, un remanso de paz para nuestro espÃritu.
El segundo movimiento, del Concierto para violÃn de Beethoven, consiste en un maravilloso diálogo entre el violÃn y la orquesta. Una sencilla y elegante melodÃa crea una atmósfera de excelsa paz, abruptamente interrumpida con un tuttis de cuerdas, que anuncia la llegada del tercer movimiento.
Tercer movimiento – Rondo. Allegro en re mayor
La genialidad de Beethoven va más allá de los contrastes antes citados. En el último movimiento, vemos su capacidad para tomar una melodÃa relativamente simple, y dar a luz una obra maestra por medio de repeticiones y variaciones melódicas y armónicas. Beethoven podÃa escribir música que utilizaba el mismo tema cientos de veces y, aún asÃ, hacernos experimentar la frescura de nuevos matices y colores a lo largo de toda la obra. Asà es el tercer movimiento de éste concierto.