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bajo continuo


El bajo continuo es la parte de la música que no tiene pausas y se utilizaba como armonía de acompañamiento en casi todos los géneros musicales del período Barroco (1600-1750). El término suele abreviarse como continuo y los músicos encargados de tocar el bajo continuo, son llamados: grupo continuo.

En muchos títulos de obras del Barroco se hacía mención del bajo continuo, por ejemplo: Concierto para 2 violines, cuerdas y bajo continuo en Re mayor de J.S Bach.

La integración del grupo continuo era dejada al criterio de los ejecutantes, por lo que podían existir enormes variaciones en cuanto a su estructura. Por lo menos un instrumento capaz de ejecutar acordes era incluido como el clavecín, organo, lute, guitarra o harpa.

Adicionalmente, cualquier número de instrumentos que tocaran en el rango del bajo podían incluirse: cello, bajo, viola de gamba, etc. La combinación más común es el clavecín y cello para trabajos instrumentales y vocales como la ópera; para la música sacra se utiliza el órgano.

El bajo continuo, aunque constituyó una parte esencial en la estructura de la música barroca, se siguió utilizando en el período del clasicismo, principalmente en los trabajos corales de música sacra. En el romanticismo fue raramente utilizado, pero aún así tenemos ejemplos como en las misas de Anton Bruckner, Beethoven y Franz Schubert.

Sonata para dos violines y bajo continuo en Re menor – Antonio Vivaldi

Sonata para violín sin bajo continuo No. 24 – Tartini
(comparese el efecto que produce la ausencia del bajo continuo)



2 comentarios
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  1. [...] violines y un cello, con una sección de cuerdas como ripieno. Ambos grupos son acompañados por bajo continuo con alguna combinación de teclado, organo, lute o [...]

  2. [...] Recreación musical para dos violines y bajo continuo [...]

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